Ney Nilo ha renacido en la voz de Anthony Santos

Robertico Salcedo: prejuicio o predisposición…
Oh!! Robertico, cuántos prejuicios en tu contra. Casi siempre, que escucho las críticas que se le hacen a Robertico Salcedo, me pregunto cuál ha sido el mal de este muchacho. Cuál ha sido su pecado. Inclusive, me pregunto, si el hecho de haber sido hijo de Roberto Salcedo, actual síndico del Distrito, ha sido su desgracia. Recuerdo bien, todo lo que se decía de este joven, cuando comenzaba su carrera en la televisión. No le perdonaban a Roberto Salcedo que lo tuviera en la televisión. No lo aceptaban. Hablaban de que era malísimo. De que era un mediocre. Robertico, parecía no hacerle caso a las críticas y seguía trabajando televisión con el apoyo de su padre y siempre tratando de superarse, de hacerlo mejor. A veces, también me he dicho a mi mismo, si Robertico nació con la desgracia del pobre. Pero con el paso de los años he visto a Robertico crecerse. Tratar de estar por encima de las miserias humanas. De poner oídos sordos a los que refugiados en su mediocridad lo atacaban duramente. Robertico ha sido valiente. Ha ido creciendo y se ha ido puliendo no sólo como presentador y animador, sino también como libretista de guión de cine y de comedias.
Sin haber subido a escena, ya lo descalifican…
Todavía Robertico Salcedo no ha subido al escenario del Teatro Nacional para conducir la próxima entrega de los premios Casandra y ya lo quieren fusilar. Quieren poner al muchacho “nervioso”. Temen que el muchacho lo haga bien y se crezca. Quieren predisponer al público y a la opinión pública para que por más bien que lo haga, se le cuestione y se acabe con él. No seamos mezquinos, si a usted nunca le ha gustado Robertico, tampoco usted no puede regatearle que èl se ha superado y que incluso ha brillado en la pantalla grande haciendo buenas comedias que han hecho reír de buenas ganas al público. Además ha depurado su estilo de trabajar en sus programas televisivos. Realmente, he llegado a la conclusión de que Robertico sufre la “desgracia del pobre”. Esto es, si actúa con valentía, es por temeridad. Si actúa con prudencia, es por cobardía, etc. No sé cuál ha sido el pecado de Robertico. Siempre he escuchado críticas desde el seno de Acroarte para Robertico. Desde que era un niño. Al principio se entendió que él no tenía condiciones o talento para la televisión y se la cogieron con él. De ahí nacieron los prejuicios. De ahí las predispociones. Pero el muchacho a base de mucho coraje se ha ido imponiendo y ganándose el respeto, de ahí que hoy haya sido escogido para ser el hilo conductor de los premios Casandra. Confío en que lo hará bien y que saldrá por la puerta ancha. Ojalá que no se “apriete”. Y creo que ya a estas alturas y con el fogueo que ha tenido en la televisión, en el cine y en el Teatro ya eso no podrá suceder. Éxitos.

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